lunes, 25 de octubre de 2010

¿A dónde van mis palabras?

¿A dónde van mis palabras?
No las palabras vanas y sin sentido que utilizamos a diario para no sentir el peso del silencio.
Me refiero a las palabras que revelan mi interior;
las palabras que se agolpan en mi garganta y que no son fáciles de pronunciar;
las palabras que plasmé en una vieja libreta o en alguna carta olvidada en un cajón,
una carta en la que tan erróneamente dije cosas de más,
una carta en la que dejé una parte de mi alma.

Esa carta se perdió, se olvidó en alguna estantería para empezar a deteriorarse mientras el polvo se amontona encima de ella.
Con ella se perdió una parte de mi alma,
y esta parte empezó a marchitarse.

Tal vez algún día alguien encuentre esa carta,
tal vez alguien la lea,
tal vez alguien la comprenda,
tal vez, y sólo tal vez, alguien la aprecie,
entonces tal vez renazca esa parte de mi alma cual ave fénix renaciendo de sus cenizas...

...qué daño hace ese tal vez.

sábado, 23 de octubre de 2010

Miradas


Miles de miradas vagan a mi alrededor.
Apenas un instante me detengo en alguna que otra. Me gusta.
Aparto la mirada.
La aparto porque se supone que no debemos establecer demasiado contacto visual con desconocidos.
Aparto la mirada por miedo a que mis ojos revelen algo que no quiero.
Aparto la mirada quizás por temor a que a la otra persona no le guste ver que le miro.
También él aparta la mirada.

Una niña pequeña me sonríe.
La envidio.
La envidio porque aún no tiene los prejuicios que le esperan cuando sea adulta.
La envidio por poder sonreír a la gente sin que nadie haga ningún falso juicio sobre lo que significa tu sonrisa, cuando en realidad sonríes porque te apetece,
y piensas que no tienes que dar ninguna explicación por ello.

Miles de miradas.
Quizás algunas de esas vuelvan a cruzarse en mi camino.
Quizás con alguna pueda mantener un contacto visual más intenso que con cualquier otra persona.
Quizás...

Miles de miradas se cruzan en mi camino.
Sólo algunas miradas conozco.
Sólo pocas de ellas sé lo que reflejan.
Sólo de una puedo decir lo que se esconde realmente detrás:
esa mirada es la que veo en el espejo cada mañana.

jueves, 21 de octubre de 2010

20 de octubre - Cumpleaños de Irene



Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz..., en el día de hoy te mereces que te dedique mucho más a parte de la típica canción, ya que no eres una persona cualquiera para mí y, por tanto, te mereces como mínimo estas simples palabras.
24 otoños, y espero que muchos más estando ahí como una amiga. Una personna que conozco desde siempre pero desde hace poco tiempo como tal. Antes eras algo así como una prima política, pero ahora eres mucho más: una buena amiga.
Una mirada cómplice, delineada emulando a las eternas celebridades de Hollywood, que siempre está ahí cuando la necesito. La mirada que, a través de una cámara de fotos, muestra la belleza del mundo en los pequeños detalles que nos hacen felices. De esta forma te conviertes en artista.
Como las buenas personas, siempre muestras una sonrisa con toda la sinceridad del mundo, acompañada de unas amables palabras con esa voz tan dulce que te caracteriza.
Una sonrisa que, cuando la muestras, haces que el Sol brille con más intensidad.
Dulce locura mostrada con buen humor, pero sólo a las personas con las que mantienes cierta complicidad, lo que hace que seas aun más especial para aquellos que te conocen.

... y que cumplas muchos más.

martes, 5 de octubre de 2010

El mar


El mar:
mi obsesión, mi pasión.
Manta de cielo que alberga tantos momentos efímeros como únicos.
La belleza de los reflejos del sol sobre el agua
como pequeños diamantes de serenidad.
La paz que siento al escuchar únicamente la llamada del mar,
aplacando, aunque sólo sea por unos momentos el dolor del corazón.
Regusto salado en los labios y caricia del sol en los ojos.
El mar...

Empatía

Falta empatía en el mundo...
Incluso con las personas que más queremos
falta empatía,
porque no hay nada peor que la incertidumbre
de no saber dónde está y qué están haciendo ñas personas a las que añoramos.
Falta empatía
porque por mucho que lo intentemos
no llegaremos a comprender lo que esa persona siente aunque intente explicárnoslo
del mismo modo que nadie llegará a entender en su totalidad
lo que nos pasa por la mente
y por el corazón.
Falta empatía.
Al menos los seres humanos no somos tan distintos unos de otros
y compartimos los sentimientos universales,
pero lo que nos hace diferente es lo que muchas veces nos distancia,
y nos une.